Conflicto por Hidroeléctrica Irregular en Tierras Lencas de Honduras

https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5503320ae4b02e0b1599ff87/1459225001049-QS5QQBF3C9C6W0VQCS0F/image-asset.jpeg
https://images.squarespace-cdn.com/content/v1/5503320ae4b02e0b1599ff87/1459225001049-QS5QQBF3C9C6W0VQCS0F/image-asset.jpeg

En Honduras, el proyecto hidroeléctrico Puringla-Sazagua desarrollado por la Compañía Eléctrica Centroamericana (CECA) ha generado fricciones con la comunidad indígena lenca de Sazagua, ubicada en el departamento de La Paz. De acuerdo con diversas denuncias, la obra se levantó sobre terrenos que originalmente estaban destinados a la reforma agraria, los cuales habrían sido adquiridos de forma irregular y con precios notablemente inflados.

Los habitantes de Sazagua afirman que la hidroeléctrica se levantó sin que mediara su consentimiento, tal como lo establece el derecho a una consulta previa, libre e informada. El origen del conflicto se sitúa en 2009, cuando varios integrantes de la comunidad detectaron maquinaria operando en sus terrenos sin acuerdos establecidos. José Portillo, uno de los perjudicados, indicó que su familia fue objeto de intimidaciones por parte de la empresa tras intentar reclamar la propiedad de sus tierras. Tanto él como sus familiares afrontan hoy procesos legales por supuesta usurpación, mientras la empresa mantiene sus operaciones.

Las tierras destinadas al proyecto abarcan áreas protegidas por la Ley de Reforma Agraria, que impide su venta o la utilización con propósitos distintos a los agrícolas. Registros oficiales señalan que CECA compró predios ubicados al otro lado del río Sazagua por montos que superaban en miles de veces su valor inicial. También se reporta que el exalcalde de Santiago de Puringla, Javier Argueta Turcios, otorgó a la empresa 45 manzanas en dominio pleno sin consultar a las comunidades afectadas, hecho que ha sido considerado otra anomalía.

El impacto ambiental es igualmente alarmante. La comunidad denuncia que el desvío del río Sazagua ha afectado la biodiversidad, contaminado el agua y reducido el acceso a este recurso vital. Además, las promesas iniciales de empleo y desarrollo social nunca se cumplieron, lo que ha incrementado la pobreza y la desigualdad en la región.

Las irregularidades vinculadas con este proyecto también alcanzaron a la Secretaría de Recursos Naturales (Serna). En 2015, la institución sancionó a CECA por alterar de forma ilegal la capacidad de generación de la hidroeléctrica, incrementándola de 7.3 a 9.6 megavatios de potencia sin tramitar una nueva licencia ambiental. Aunque la sanción fue simbólica, el proyecto continuó en funcionamiento y siguió aportando beneficios a la empresa.

El caso de Puringla-Sazagua no constituye una excepción en Honduras, pues numerosos proyectos extractivos se han desarrollado en territorios indígenas y campesinos, provocando tensiones sociales y daños ambientales, y aunque se han presentado denuncias locales junto con reportes de violaciones de derechos, las instituciones estatales no han dado prioridad a respuestas que resguarden a las comunidades perjudicadas.

Este proyecto evidencia las profundas desigualdades y tensiones que han marcado la historia del país, donde reiteradas promesas de progreso han terminado favoreciendo solo a unos pocos, mientras la mayoría queda expuesta a la vulnerabilidad y a procesos de desplazamiento forzado.

Fuente: Contra Corriente ([https://contracorriente.red/2024/11/18/hidroelectrica-construida-irregularmente-en-tierras-de-la-reforma-agraria-amenaza-a-comunidad-indigena-en-honduras/])