Vie. Jul 19th, 2024

Francia vino a Alemania para jugar contra Ajedrez y a Portugal para jugar al fútbol, ​​pero el primer contagio se produjo al segundo. Por la desgracia de la Eurocopa. El subcampeón del mundo competirá con España en la semifinal de la Eurocopa tras imponerse a la selección lusa en una serie de penaltis perfecta para Francia y trágica para João Félix. Su lanzamiento exploró el palo derecho de Maignan.

Lo más emotivo de la primera parte fue el ataque inicial. Cristiano eligió el terreno y decidió cambiarlo para atacar por encima del resto por el fondo donde se ubicaban los locales de lujo. Les hizo algo intrigante, con la idea de hacer una pequeña broma, mientras Michael Oliver esperaba su decisión. Mbappé no lo hizo mucho, gracias. No es un ratón. Admirarlos no significa privarlos de sus tesoros.

  • Portugal
    Diogo Costa; Cancelo (Semedo, 75), Rubén Días, Pepe, Nuno Mendes; Palhinha (Rúben Neves, 90), Vitinha (Matheus Nunes, 119), Bruno Fernandes (Conceiçao, 75); Bernardo Silva, Rafael Leão (João Félix, 106) y Cristiano.
  • Francia
    Maignan; Koundé, Upamecano, Saliba, Théo Hernández; Kanté, Tchouaméni, Camavinga (Fofana, 90); Griezmann (Dembélé, 67), Kolo Muani (Thuram, 86) y Mbappé (Barloca, 106).
  • Penalizaciones
    0-1. Dembélé (gol); 1-1. Cristiano Ronaldo (GOL); 1-2. Fofana (gobierno); 2-2. Bernardo Silva (gol); 2-3. Koundé (gol); 2-3. João Félix (falla); 2-4. Barcola (gol); 3-4. Nuño Mendes (Gol); 3-5. Theo (gol).
  • Árbitro
    Michael Oliver (Inglaterra). Palinha y Saliba le dispararon.

Portugal jugó con su selección de gala y Deschamps decidió imponerse en la ida a Camavinga ante Rabiot y Kolo Muani de Thuram. Soy igual a Tarugos. Músculo, físico y potencia con pocos recursos técnicos. No más soledad para Mbappé, una vez más frustrado por esta máscara desafortunada, sino por sus gafas. No llegaría al juego.

Fue un primer acto infundado. Y sin porteros. Sólo Leao le dio de comer, uno a uno, ante Koundé, pero sus centros se derrumbaron sin dejar rastro, arrebatados o bloqueados por la defensa francesa, o en manos de Maignan. Dejó un balón con clase en un balón al espacio para Nuno Mendes, con tacón, espaldas y con un cañón, incluido Jules. No pasaré por Saliba, que junto a Kanté es el mejor jugador de Francia en esta Eurocopa. Anillos Deschamps.

La primera parte se abordó como empezó. Con una broma. Al 44, Oliver señaló un claro error sobre Vitinha a siete metros del frontal del área. Ideal para Cristiano. El “7” creyó la pelota, la dejó, la mimó, respiró como un perro y se puso a mirar como Bruno Fernandes mandaba la pelota al suelo. Ningún gol de libre directo en esta Eurocopa. Horrible.

El segundo partido arrancó con la confianza de Rubén Días en Cristiano, justo antes de que Ronaldo abandonara el centro del campo. Les dirás que iban a evitar un gol claro de Kolo Muani, que es precisamente quien estaba en el 67. En una acción similar a la de la final del Mundial de Qatar, el francés Ariete perdió en el mano a mano. . En Doha se encontró el “Dibujo” de Martínez, y en Hamburgo, la piedra angular de Dias.

Antes de perder 0-1, Francia pisó Maignan. Al 60, Bruno pegó un derechazo con la mano dura en la parte baja, donde peleaban las costillas. El paso al espacio lo recibió desde fuera de Cancelo. Luego, a los 63 años, un jugador de Leao le ganó con la derecha a Bernardo. La salida salió por el centro, pero hubo una rápida vuelta a la normalidad por parte del base milanista. Me fui al regresar de Francia tras el júbilo de Lloris.

Lo tuvo también Camavinga, en el 70, en un balón suelto en el lateral del área pequeña. Su disparo con la derecha le curvó la cabeza hacia dentro y se marchó por encima de la línea de fondo, cerca del palo de Diogo Costa.

Estuvimos diez minutos antinaturales en un partido que se vino abajo, como el paso de Portugal a Eslovenia y luego el punto de suceder a Francia contra Bélgica. Llegó tras una acción defensiva de Pepe en los 90 celebrada como gol. Corrió hacia Thuram desde el centro del campo y acabó despejando el balón en la línea de fondo. 41 años.

En la prórroga, treinta minutos más de humo y alguna noticia sorprendente. Mbappé en el banquillo entre el primer y el segundo partido, y una bolsa de hielo en los ojos. A Vitinha le regalaron un balón de fútbol a los 55 años y desde entonces jugó muy mal. No habría llegado a la puerta de penalti.

No lo necesitaba. Lo celebraron desde el banquillo como si lo hubieran hecho los penaltis de Theo. El contraste se debió a las lágrimas de Pepe. Telón debajo de una cantera gigante. Como es. Martes, España-Francia en Munich. ¡Oh la La!