Vie. Jul 19th, 2024

Los divertidos, los locos y los apasionados. Turquía dejó atrás la campaña en la línea de la ofensiva austriaca bajo el diluvio en Leipzig, sede que se despreció para la Eurocopa con una eliminatoria en el perfil bajo pero que dio el mejor resultado. Un duelo terrorífico, entretenido, cambiante, de alto ritmo y esfuerzo intenso, que culmina en una base de jugadas a balón parado. Marcó la diferencia entre la sociedad formada por Arda Guler Y Merih Demiral. El madridista tiene un guante en la pierna izquierda y un centro del Al-Ahli le ha hecho un agujero en la cabeza. No fue un ejemplo a seguir en las escuelas de fútbol en el tema de defensa, en todo lo relacionado con acciones estratégicas, pero cometí muchos errores en este juego en varias ocasiones.

gloria para italiano Vincenzo Montellaaunque volvió a retirar en la recta final a Güler y Yilmaz, sus dos personajes, y un puñetazo para Ralf Rangnick, el iluminador que contó a los expertos que mostraron el camino a Klopp, Tuchel y Nagelsmann. Fue considerado un gurú alemán que ocupó el banquillo del Bayern de Múnich y dirigió la fábrica de Red Bull. Recién estaba en la lista del Leipzig, un club que lideraba la élite con este método de presión alta, ritmo frenético y transiciones fugaces. Turquía repite cuartos de 2000 y sueña con adelantar a Holanda en Berlín para repetir las semifinales ganadas en 2008.

La noche de la Marquesa ha comenzado. Sabitzer se sorprendió, pero fue Turquía quien estuvo cerca en el primer minuto. Güler encontró una posición muy cerrada y entre los dos defensores austriacos y el portero de Pentz se vieron obligados a dejar el balón muerto en el área pequeña para que los Demirals le dispararan.

Intentaron reaccionar guiando a los centroeuropeos, que corrían el riesgo de verse envueltos en otra acción embarazosa. Busqué el balón en el primer palo debajo de Austria desde la esquina y después de que ningún defensor turco pudo despejar el balón, el poste evitó el oro. Baumgartner Llegó al segundo palo pero no pudo levantarse e incluso fue golpeado con madera. El almirante salvó bajo los palos.

El partido fue largo, lleno de idas y venidas. Los mejores turcos hasta el descanso. Es conocido su destino al ataque, pero también su caos en la respuesta. Esta vez tendrá que conformarse con un ritmo atroz, defendiendo mucho más duro juntos, durante minutos con hasta diez jugadores sobre 15 metros y esta vez contra tres centrales, a una distancia impredecible de Vincenzo Montella.

El equipo de Rangnick no encontró la fórmula para abrirse paso, pero el problema se vio agravado por sus dificultades para defender. Ciertamente, Montella también se sorprendió al encontrarse en Arda Güler como un trapecista tendido, con total libertad para moverse en el frente de ataque y también para recibir en el centro del campo. Tiene soledad, personalidad, talento y buen disparo, el madridista, como ha demostrado este curso al anotar seis disparos sin tener que depender de Carlo Ancelotti.

Con sólo 19 años, el ídolo turco intentó ganar la Eurocopa. Se acercó a Pentz e intentó sorprenderles desde el centro del campo. Güler es un maravilloso complemento para Yilmaz, jugador extremo del Galatasaray, y todos los que están con Kenan Yildiz, al frente de la Juventus y la otra gran perla del fútbol de motor. Destacado también el lateral Kaliogliuun incordio de ataque y una jugada de defensa.

pareja de moda

Rangnick interviene en el descanso, hace dos cambios ofensivos y cambia el panorama. Los austriacos empezaron a trabajar mucho mejor bajo presión, hombre a hombre, y así robaron el balón rápidamente y generaron ocasiones. Hasta cuatro finales con sumo peligroso en apenas seis minutos. Gregoritsch, por delante del Friburgo, que había marcado tres de los seis goles de su país en Turquía en un abrir y cerrar de ojos, fue de gran ayuda en el ataque de Arnautovic.

El serif parecía cantar, pero, amigo, una nueva acción estratégica desapareció entre los turcos. Güler empujó un centro de tensión con ese fantástico disparo que tiene y Demiral, en otra ocasión, se metió en la cabeza y no perdió. El intenso impulso continuó, pero nada más cuando hay un rival tan ofensivo como esta Austria y una selección tan irregular atrás como Turquía. Gregoritsch, también en un rincón, informó rápidamente de las diferencias. Defensa zonal desequilibrada y dos cabezazos. Letal. Arreciaba la lluvia y caían objetos. Lamentable. La batalla terminó con una brutal lucha de heroicos. Mert GunokPortero del Besiktas, justo detrás del goleador de Baumgartner. La estirada y la mano del torneo. Sinceramente brutal.