Mié. Dic 6th, 2023

La Unión Europea ha advertido este domingo a Israel de que debe respetar el derecho internacional humanitario. A medida que arrecia la crisis en la Franja, asediada y bombardeada por Israel en respuesta a los atentados de Hamás, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete han emitido una declaración en la que señalan que Israel tiene el derecho a defenderse, pero que debe hacerlo conforme a la legislación internacional. Y añade que debe “proteger” a los civiles. La declaración llega tras días de mensajes contradictorios y antes de la cumbre convocada de urgencia por videoconferencia el martes, en la que los líderes determinarán los próximos pasos. La UE emite este mensaje de forma apremiante mientras el ejército israelí parece ultimar los preparativos para una incursión terrestre en la Franja. La situación es tan grave que los líderes han decidido no esperar a la cumbre, según fuentes comunitarias.

Los Veintisiete buscan una postura común. La UE trata de lidiar con las consecuencias de la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la del Parlamento, Roberta Metsola, a Israel, donde se reunieron con la cúpula del país mientras el Gobierno de Benjamín Netanyahu lanzaba mensajes a Gaza para forzar a la población a evacuar. Fue una controvertida visita en la que la jefa del Ejecutivo comunitario no mencionó públicamente las obligaciones de Israel de respetar el derecho internacional humanitario —que está vulnerando con su asedio a Gaza—. Este viaje ha sembrado la confusión dentro y fuera de la UE, ya que la alemana no tiene competencias en política exterior: son los Veintisiete quienes deben fijarla, y así lo hacen en su declaración. El texto también corrige la postura apuntada inicialmente por Von der Leyen que luego, tras el viaje, matizó.

“Reiteramos la importancia de garantizar la protección de todos los civiles en todo momento, de conformidad con el derecho internacional humanitario”, dice la declaración de los Estados miembros. Los Veintisiete instan además a Hamás, considerada una organización terrorista por la UE, que gobierna de facto la Franja, a liberar a todos los rehenes (155 israelíes y varios ciudadanos europeos). “Es crucial evitar una escalada regional”, alerta la comunicación emitida este domingo.

El texto, negociado durante el fin de semana, no incluye llamadas concretas a Israel para que cese las llamadas a la evacuación forzada de la población del norte de Gaza, como está haciendo pese a las constantes advertencias de la ONU, que ha alertado del enorme riesgo para una población civil en una situación ya en una situación extremadamente precaria.

Sin embargo, la comunicación sí incluye menciones al respeto a las leyes humanitarias pese a la oposición previa de Estados miembros como Hungría. Otros gobiernos, como los de Italia y Eslovaquia, querían más tiempo para fijar la posición común y las próximas líneas de actuación, según fuentes comunitarias. Pero la situación en la zona y el riesgo de escalada en la región han acelerado la declaración. Otros, como Irlanda, aspiraban a más dureza en el mensaje hacia Israel y sus vulneraciones del derecho Internacional en Gaza, donde han muerto 2.670 personas en los ataques del ejército, según el Ministerio de Salud de la Franja.

Extrema preocupación

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La UE está muy preocupada por la crisis en Oriente Próximo. La situación es extremadamente peligrosa y volátil. En los últimos días, el alto representante para Política Exterior, Josep Borrell, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y otros líderes y ministros europeos, como el francés Emmanuel Macron, el holandés Mark Rutte o el español José Manuel Albares, han mantenido conversaciones urgentes con la ONU, con los líderes de la Autoridad Nacional Palestina y con dirigentes regionales como los de Jordania y Egipto.

Sobre la mesa no solo está la situación en Gaza y los atentados de Hamás en Israel, también el riesgo de escalada de la violencia en Cisjordania y la entrada en el conflicto de Hezbolá desde Líbano o de Irán. También la situación en Egipto, que mantiene cerrado el paso desde Gaza, donde hay unos 1.000 europeos. En ese país preocupa especialmente la situación en el desierto del Sinaí, ya muy complicada, y el posible asentamiento de miles de palestinos si abre el paso.

Sobre todo ello debatirán los líderes en la reunión del martes, convocada por el presidente del Consejo Europeo. La situación puede tener, además, consecuencias para la seguridad de la UE —por los riesgos de extremismo, como ha apuntado Michel— y sus políticas migratorias, dos elementos que generan gran inquietud en Bruselas.

La cumbre pretende también hacer un control de daños tras la controvertida visita de Von der Leyen a Israel, donde manifestó su apoyo al Ejecutivo de Netanyahu. Solo le instó públicamente a respetar el derecho internacional humanitario en un comunicado emitido un día después de su viaje y tras una oleada de críticas internas y externas por desoír la terrible situación en Gaza por el asedio israelí y por invadir competencias en política exterior, que dependen de los Veintisiete, a lo que ya dio voz el jefe de la diplomacia europea. El martes, tras una reunión con los ministros de Exteriores, Borrell avisó a Israel de que cortar el agua, la electricidad y bloquear el paso de alimentos a la Franja vulnera las leyes de la guerra.

La UE está enormemente preocupada por los daños para su reputación en Oriente Próximo y en el llamado sur global que está generando su postura desunida, en varios casos escorada hacia Israel. Teme que se le acuse de aplicar un doble rasero, algo que ya está sucediendo. Un ejemplo es la comparación entre la respuesta a la crisis actual y la que mantuvo hacia la invasión rusa de Ucrania. “La Unión siempre ha sido y debe ser una firme defensora de la paz y el respeto del derecho internacional, como en el caso de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania”, dice Michel en la convocatoria a la cumbre enviada a los líderes. “La Unión debe trabajar para proporcionar asistencia humanitaria y evitar una escalada regional del conflicto y cualquier violación del derecho humanitario”, sigue la misiva del presidente del Consejo, que es la antesala de una declaración común de la UE que todavía está madurándose y que aún no está claro si se acordará.

Esta nueva crisis en Oriente Próximo puede generar nuevos desplazamientos migratorios hacia Europa. Egipto, que mantiene cerrado el acceso desde la Franja a su territorio, es uno de los países con los que la Comisión Europea aspira a firmar un acuerdo de colaboración para gestionar los flujos migratorios, como el controvertido rubricado con Túnez, que hace aguas cada día. El Cairo ha manifestado ya su malestar a la UE por su política hacia la región, según fuentes comunitarias.

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