Sáb. Jun 15th, 2024

No es posible que Ana Peleteiro sea la estrella más reconocible del atletismo español, la que consolide la primera victoria de la delegación española en el Europa de Roma. Un oro resplandeciente con un salto de 14,85 metros de longitud, el segundo mejor de toda su carrera es el que entró en los juegos de Tokio. La galería ha mostrado cierta coherencia y genera competitividad lo que la convierte en una apuesta segura en los grandes concursos.

Su éxito estuvo acompañado de dos medallas más, la placa de Mohamed Attaoui en los 800 metros masculinos y el bronce para el equipo femenino de medio maratón.

Para pasar al siguiente paso, vacía todo el catálogo de gestos que te ayuden a centrarte en la zona, para poder visualizar el mejor salto posible. Con el Rostro Serio, cuando se trata de infantilismo, se va al pueblo, le quita mucha atención al público y enviándose órdenes a sima de exigir el máximo. Al igual que su compañera de entrenamiento, Yulimar Rojas, dio pie a un espectacular espectáculo en acción.

Peleteiro hizo 14.37, su mejor marca al aire libre es este curso, y se colocó en primer lugar. También puede haber un salto de oro. Mejoré un poco más la segunda intención, hasta 14.46. El pie estaba encerrado, pero llegó un rival inesperado. La turca Tugba Danismaz demostró este segundo salto al alcanzar los 14,57 metros, marca personal para ella y nuevo récord para su país. Un sueño desesperado para los españoles, que supone que tenía que tener más. En tercer lugar, el precio ha mejorado: 15,52, que hoy es insuficiente para recuperar el primer puesto, pero que se muestra más bajo en el interior.

Aquí, un incisivo. No así el pequeño runrún generado estos días con el pasillo de saltos del Olímpico de Roma, un tapete grisáceo cuyo sonido y reacciones hacían sospechar que actúa como un pequeño trampolín. Jordan Díaz, por ejemplo, apareció por primera vez en el ranking triple masculino con un salto de 17,52, el mejor de todos los participantes. Y el sábado hubo marcas espectaculares en la final de longitud, con hombres por encima de los ocho metros y dos saltos de 8,65 para el campeón Miltiadis Tentoglou.

El caso es que el pasillo, impulsivo o no, era igual para todos. Peleteiro alcanzó el cuarto de intención y ascendió como tal: 14,85, a sólo dos centímetros de su mayor salto del siglo, el que dio el bronce en los juegos de Tokio.

De la emoción, Peleteiro casi resbala al salir del foso. Sepa que su salto fue de oro. Pero sé mucho más. Enseguida estuvo acompañada de Iván Pedroso para conocer el resultado. Ahí ya no pudo evitar soltar una carcajada.

Hay un objetivo importante que es temporal para el español. Los juegos de París se disputan a menos de cinco días, y tras la lesión de Yulimar, y cada vez más cerca de la opción de la plata con un oro olímpico. Llegará la coronación definitiva, pero mientras tanto, el placer de su éxito continental.

No es el único metal español en la tercera jornada. El bronce del equipo femenino de medio maratón se disputa esta mañana junto con la plata de Mohamed Attaoui en los 800 metros. Primera medalla internacional para el joven deportista cantante, que fue superado en segunda posición por el francés Gabriel Tual y el italiano Catalin Tecuceanu. Álvaro de Arriba tenía cuatro, mientras que Adrián Ben llegó sexteando.