Mié. Dic 6th, 2023

No solo Ucrania se juega su supervivencia y su futuro en la batalla contra el invasor ruso, también la UE ve amenazada su propia existencia. Diecinueve meses después de que el Kremlin lanzara su invasión a gran escala, cuando ciertas tensiones dentro de la UE empiezan a hacerse visibles y aumenta incertidumbre por el sostén de Washington, el alto representante para Política Exterior y Defensa, Josep Borrell, se ha comprometido en Kiev a que el apoyo europeo de la Unión seguirá llegando. Y lo hará independientemente de lo que suceda en la contraofensiva de las tropas de Kiev. “La Unión Europea, todos nosotros, estamos haciendo frente a una amenaza existencial”, ha advertido este domingo en Kiev en una conversación con EL PAÍS.

El mensaje de Borrell, que se ha encontrado con el presidente Volodímir Zelenski y con varios ministros, no es solo hacia Ucrania. También va dirigido al Kremlin, que acaba de lanzar otra oleada de reclutamientos y se prepara ya para agudizar su agresión este invierno. “El apoyo de la UE no depende de los avances en el campo de batalla”, ha lanzado. Este lunes, los ministros de Exteriores de los Veintisiete se reúnen en la capital del país invadido con su homólogo ucranio, Dmitro Kuleba y el jefe de la diplomacia europea en una cita histórica que busca enviar un mensaje de unidad y apoyo férreo frente al Kremlin.

El temor a que la guerra se enquiste y Ucrania empiece a perder apoyos es real. Borrell se ha mostrado preocupado por el acuerdo en EE UU entre demócratas y republicanos, que para evitar un cierre del Gobierno federal han acordado una ley de presupuestos temporal que deja fuera la ayuda a Ucrania. “Estamos sorprendidos de la decisión de último momento, que tenemos que lamentar enormemente”, ha remarcado el alto representante para Política Exterior de la UE en una reunión con los medios en la capital ucrania. “Esperemos que no sea la última palabra”, ha dicho.

Apoyo no supeditado a Washington

El apoyo europeo, ha insistido Borrell, no está supeditado al estadounidense. Bruselas espera sacar adelante un nuevo paquete de 20.000 millones de euros para ayuda militar hasta 2027. Este plan forma parte de los compromisos de seguridad a largo plazo de la UE para Ucrania y supondría 5.000 millones de euros al año para armamento y munición, uno de los temas que estarán sobre la mesa de los ministros de Exteriores de los Veintisiete en una reunión extremadamente simbólica.

Todo esto ocurre a las puertas de un invierno que se prevé complicado y semanas antes de que la Comisión Europea publique el informe en el que dará cuenta del progreso de Ucrania (y otros candidatos) en las reformas que precisa no solo para sumarse al club comunitario, sino para abrir conversaciones de adhesión. El Gobierno de Zelenski espera lograr que se abran esas negociaciones este año. Será una decisión política como la de otorgarle el estatus de país candidato a la UE. Pero Bruselas insiste en que no puede haber atajos. Ucrania debe avanzar en medidas para garantizar el respeto al estado de derecho, por ejemplo.

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Borrell llga a la estación de Kiev este domingo en una fotografía distribuida por la Comisión Europea. DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)

“Es un desafío, el trabajo por hacer en ese proceso de adaptación es grande”, señala Borrell a este diario durante un pequeño paseo por el centro histórico de Kiev, junto a varios tanques rusos destruidos, que se han convertido en símbolo de resistencia al agresor. “La UE ha apostado por Ucrania como miembro de la familia comunitaria y esa es la mejor contribución a los compromisos de seguridad, de participación en los circuitos económicos del mundo occidental y la inclusión de Ucrania al oeste”, dice el jefe de la diplomacia europea que se ha reunido este domingo en Kiev —a la que ha llegado tras visitar Odesa y su puerto, atacado en los últimos días por Rusia— con el nuevo ministro de Defensa ucranio, Rustem Umerov.

La visita de Borrell se produce en un momento clave, previo a la cumbre de Granada, donde el viernes los líderes de los Veintisiete hablarán de ampliación tras reunirse el jueves con los jefes de Estado y de Gobierno de los países candidatos en el encuentro de la Comunidad Política Europea. También cuando algunas fisuras dentro del apoyo comunitario se han hecho visibles por la crisis del grano ucranio que llega a la UE sin aranceles y que Polonia y Eslovaquia han bloqueado. Ucrania teme que la férrea unidad que la Unión ha mantenido para apoyarla se resienta.

El panorama político es desafiante para Kiev, además, con elecciones presidenciales en Estados Unidos el próximo año y lo que podría ser otro submarino de Moscú (como algunos consideran a la Hungría de Viktor Orban) en Eslovaquia, donde el prorruso populista Robert Fico ha obtenido una mayoría en las elecciones de este sábado. Ante los fantasmas de esas grietas en la unidad, Borrell remarca que, desde el principio de la guerra, la UE ha aprobado 11 paquetes de sanciones contra Rusia por unanimidad, incluidos Estados miembros reticentes como Hungría. “Los europeos han mostrado una enorme unidad y se lo han demostrado a Rusia y lo seguirán demostrando. La UE no solo va a seguir dando un apoyo sostenido a Ucrania, sino que lo va a aumentar”, añade.

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