Vie. Sep 22nd, 2023

La calma de una zona residencial de Jacksonville (Florida) se vio rota al disparar un niño de nueve años a otro de seis años en la cabeza. El menor fue trasladado al hospital, pero murió como consecuencia del disparo, según informó la policía local.

Los hechos sucedieron este lunes por la tarde, según detalló en una rueda de prensa el subjefe de la oficina del sheriff de Jacksonville, J.D. Stronko. “Esta tarde a las 2:47pm, agentes de patrulla fueron enviados por un aviso de una persona herida de bala en la manzana del 5500 de Shady Pine Street South. Al llegar los oficiales localizaron a un niño de seis años con una herida de bala en la cabeza. La víctima fue transportada para recibir tratamiento médico, pero fue finalmente declarada fallecida como resultado de la herida”, dijo.

La investigación inicial determinó que los dos menores se encontraban dentro de la residencia bajo el cuidado de un adulto, explicó Stronko. “Uno de los menores pudo obtener un arma de fuego y efectuó un único disparo que alcanzó a la víctima”, añadió.

“No hay indicios de violencia criminal relacionada con este incidente. Tampoco hay sospechosos pendientes relacionados con este incidente”, concluyó Stronko, que subrayó que la investigación era aún preliminar. Debido a restricciones legales para la protección de menores, Stronko no aclaró la relación entre los dos niños. Otros detalles del suceso están pendientes de investigación, insistió.

Incidentes frecuentes

Los incidentes de menores con armas de fuego son relativamente frecuentes en Estados Unidos, donde el derecho a estar armado está consagrado por la Constitución. En verano, cuando los niños pasan más tiempo en casa, aumenta la frecuencia de los incidentes en un país fuertemente armado. En julio, un niño de tres años disparó y mató a su hermana, de uno, con una pistola en la comunidad de Fallbrook, al noreste de San Diego (California).

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En lo que va de año se han producido más de 200 tiroteos involuntarios por parte de niños en Estados Unidos, incluidos otros seis en California, según el grupo Everytown for Gun Safety, una organización que aboga por una regulación más estricta de las armas de fuego y que hace un seguimiento de este tipo de incidentes.

Según Everytown, casi cada día un niño tiene acceso a un arma de fuego cargada y se dispara involuntariamente a sí mismo o a otra persona en Estados Unidos: una media de 350 niños al año. Las víctimas de los disparos de los niños suelen ser también niños. Más de nueve de cada 10 heridos o muertos en tiroteos involuntarios protagonizados por niños tenían también menos de 18 años. Cuando los niños disparan involuntariamente a otra persona, la víctima suele ser un hermano o un amigo. Más del 70% de los tiroteos involuntarios de niños se producen en el interior o en los alrededores de los hogares, con mayor frecuencia en momentos en los que es probable que los niños estén en casa: durante el fin de semana y en verano.

Los dos grupos de edad con más probabilidades de dispararse involuntariamente a sí mismos o a otros son los estudiantes de secundaria de entre 14 y 17 años, seguidos de los preescolares de cinco años o menos, según dicha organización, que indica que casi uno de cada tres tiradores involuntarios eran preescolares. Desde 2015, la proporción de tiroteos de niños de cinco años o menos ha aumentado, mientras que la de los estudiantes de secundaria ha disminuido.

Los Estados con leyes de almacenamiento seguro o de prevención del acceso de los niños registran las tasas más bajas de tiroteos involuntarios de niños. Los incidentes son más bajos en los Estados con leyes que responsabilizan a los propietarios cuando los niños acceden a un arma no custodiada.

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